Nosotros
Hace siete años arrancamos con el sueño de hacer de Anabotana una empresa de botanas sanas, saludables y amigables con el medio ambiente.
Nuestro primer producto, los chips de plátano natural.
Aunque nuestro negocio se inicia en Ciudad de México, nuestras raíces se anclan en Chiapas, más concretamente en Tapachula. Quisimos compartir con la CDMX los tradicionales chips de plátano natural de Chiapas y Veracruz que aquí apenas sí se conocían. Son naturales porque no son ni salados ni dulces, logrando así un mayor abanico de posibilidades con que combinarlos. Lograr el grosor del corte y la temperatura del aceite vegetal para conseguir con su deshidratación el sabor y la textura perfectos nos llevó meses, pero valió la pena cuando vimos las caras de las personas a las que se los dimos a probar. Supimos que teníamos un gran producto en nuestras manos.

La senda del plátano
Si funciona el plátano natural, ¿cómo quedará el plátano dulce deshidratado según nuestro exclusivo proceso? Si no lo has probado, te lo digo yo, delicioso. Después hicimos la prueba de añadirle canela espolvoreada. Y, como buenos mexicanos, el siguiente paso fue añadirle un toque picoso con chile. Tres presentaciones de plátano dulce que primero sorprenden y a continuación fascinan.
¡Disfruta con más fruta!
Viendo el éxito de nuestros plátanos quisimos seguir trayendo productos del campo de Tapachula como la nuez de la India y más fruta en presentaciones sorprendentes. Así que investigamos cómo deshidratar el mango Ataúlfo, llamados así por el Maestro Ataúlfo Morales Gordillo, en cuya propiedad crecieron los primeros árboles de esta variedad. Experimentamos con esta variedad de mango, apreciada internacionalmente y que cuenta con denominación de origen de México, y logramos una textura y sabor libre de aditivos y conservadores que nos diferencian de otras ofertas del mercado. Te los ofrecemos naturales y enchilados, si te va lo picosito.


Misión
Nuestra misión es ofrecer productos sabrosos, nutritivos y saludables y siempre estamos en la búsqueda de qué más ofrecer a nuestros clientes. Así encontramos a una familia de la Alcaldía de Xochimilco de la CDMX, que elaboran alegrías de amaranto y pepitorias con el mismo mimo y cuidado con los que nosotros elaboramos nuestros plátanos, sin sellos de advertencia. Los preparan según la receta tradicional heredada durante generaciones. Hoy son ya nuestros amigos. Creemos firmemente que hacer negocios va más allá del simple beneficio económico, es crear comunidad y buscar el bien común.
Visión
Nuestro futuro es ahora.
Estamos incorporando a nuestra familia de botanas un nuevo producto de Chiapas: el delicioso y exótico rambután. Un fruto que llegó a tierras mexicanas en los años 60s desde el sudeste asiático.
El primer árbol se sembró en el patio trasero de una casa de la Estación Experimental “Rosario Izapa” del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), actualmente INIFAP, en Tuxtla Chico, Chiapas, y se adaptó perfectamente. Y es que ¿a quién no le gusta México? En Anabotana lo hemos traido deshidratado y lo comercializamos en una presentación de gomitas naturales.


¿Qué sigue?
A Anabotana le guía la filosofía con la que nació: ofrecer botanas saludables, nutritivas, deliciosas y naturales, libres de conservantes, aditivos y de sal y azúcar añadidas. Los snacks tienen que ser comida de verdad y ayudar a cuidar de nuestra salud. Seguiremos innovando y cuidando de nuestro equipo, proveedores, del medio ambiente y, por supuesto, de ustedes, nuestros clientes. Seguiremos investigando para ofrecer nuevos productos deliciosos y sorprendentes para sus paladares.
